Sí, con dos condiciones concretas. Los estudiantes de fuera de la Unión Europea pueden trabajar un máximo de 20 horas por semana, pero solo después de los primeros 90 días de curso y con una licencia de empleo emitida por Jobsplus, el servicio público de empleo de Malta. El curso debe superar los 90 días de duración para acceder a este derecho.
La espera de tres meses se aplica con rigor y no admite atajos. Trabajar antes de cumplirla, o superar el tope de horas, se considera una infracción de las condiciones del permiso y puede derivar en su cancelación. También hace falta tener emitido el permiso de residencia electrónico antes de empezar cualquier empleo.
Una particularidad de Malta que la diferencia de otros destinos europeos: el derecho a trabajar no está reservado a los universitarios. Los estudiantes de cursos de inglés en escuelas acreditadas también pueden solicitar la licencia de empleo, siempre que el programa supere los 90 días.
Los estudiantes de la Unión Europea no necesitan licencia y pueden trabajar sin ese periodo de espera. Los sectores que más contratan estudiantes son hotelería, comercio, turismo y atención al cliente, este último impulsado por la industria del iGaming establecida en la isla.