Vivir en Australia es caro comparado con casi cualquier otro destino, pero los sueldos suben en la misma proporción, así que ahorrar es perfectamente posible. Compartir habitación suele costar una fracción de lo que se gana en una semana de trabajo, y quien viene con Work and Holiday, sin tope de horas, es quien más margen de ahorro tiene.
La cuenta que conviene hacer no es cuánto cuesta el alquiler en términos absolutos, sino qué porcentaje de tu ingreso semanal se lleva. Un cuarto compartido en una ciudad grande representa una parte del sueldo semanal, no la mayoría, y eso deja espacio real para ahorrar, viajar dentro del país o pagarte un curso.
Sídney y Melbourne son las ciudades más caras y Adelaide y Perth las más accesibles, pero la diferencia se compensa en parte porque las ciudades caras también concentran más horas de trabajo disponibles.