Sí, hasta 140 días completos o 280 medios días al año. Ese límite subió desde los 120 días completos que regían antes, dentro de la reforma migratoria alemana orientada a atraer talento, y equivale de forma aproximada a una jornada de veinte horas semanales durante el curso.
El sistema alemán cuenta días, no horas semanales, y esa es la diferencia que más confunde. Un día trabajado más de cuatro horas cuenta como día completo; cuatro horas o menos cuenta como medio día. Llevar el registro propio es responsabilidad del estudiante, porque el cumplimiento se revisa al renovar el permiso.
Existe una excepción importante y poco conocida: los puestos de asistente dentro de la propia universidad no computan dentro del tope de 140 días. Son además los empleos que mejor encajan con el horario académico y los que más valor añaden al currículum.
La figura del estudiante trabajador permite trabajar hasta veinte horas semanales durante el periodo lectivo con condiciones de cotización específicas. Es el formato más habitual entre quienes buscan combinar estudio y empleo de forma estable.