Solo de forma limitada y siempre con autorización previa. La visa de estudio no habilita a trabajar por sí sola: hace falta el permiso escrito de la universidad y un sello de autorización estampado en el permiso de residencia por la oficina de entrada y salida de la Seguridad Pública. Sin ese sello, cualquier actividad remunerada es ilegal, incluso con contrato firmado.
Este es el punto donde China se diferencia con claridad de destinos como Australia, Malta o Irlanda, que conceden derecho a trabajo parcial de forma automática con el permiso de estudiante. Aquí el trabajo es la excepción autorizada, no un derecho incluido.
Las vías legales son dos: el trabajo dentro del campus, que muchas universidades ofrecen mediante programas internos, y las prácticas fuera del campus, que deben estar relacionadas con la carrera que estudias. Las clases particulares de idiomas sin autorización son una de las causas más frecuentes de sanción.
El trámite tiene plazos concretos. La autorización se registra ante la oficina de entrada y salida y su procesamiento suele tomar entre una y tres semanas. Si cambias de empleador, de tipo de trabajo o de horario, el proceso se reinicia desde cero.